Empoderadas

¡ARRIBA EL AMOR! ¡ABAJO EL MODELO!

Columna por Sandra Bustamante Navarro- TribuTerapéuTica

Este mes de febrero los medios de comunicación han logrado posicionar el Dia de San Valentín, es decir, el Dia de los Enamorados y preferentemente al amor de pareja, o sea el vínculo sexo-afectivo. No se indica desde qué modelo, ni devela creencias implícitas de este amor, sino más bien la suelta al público demandante. Sin duda, lo más notorio en torno al día es el despliegue comercial y sus ofertas y demandas, lo que nos revela que este amor puede ser una idea para consumir.

En la Tribu entendemos que el Amor Romántico es un Modelo Normativo Occidental, Heterosexual y Patriarcal, que define socialmente el amor de pareja entre hombre y mujer por medio de ideas, creencia y mitos que lo sostienen, desde lo económico, religioso y cultural. (Tomaza y Rodríguez.2010). Es importante revisar alguno de estos componentes, los mitos, son la esencia primaria de éste concepto.

“Un mito es una creencia, aunque se haya formulada de manera que aparece como una verdad y es expresada de absoluta y poco flexible. Estas creencias suelen poseer una carga emotiva, suelen ser resistentes al cambio y al razonamiento” (Bosch y Ferrer 2002). Entonces, un conjunto de mitos construye la idea de la naturaleza del amor, siendo ficticios y muy difíciles de cumplir; esto, por la separación entre lo que se cree, desde el mundo mental y lo que se hace desde el mundo material de las accione, del comportamiento amoroso en pareja de l@s seres human@s.

Esta disociación en la práctica constituye una gran fuente de frustración, dolor y decepción, en especial a quienes, dentro de esta dinámica de amor, las mujeres, se nos da un rol de subordinación, no parejo, paradójicamente. El amor romántico ocupa gran parte de la atención y preocupación de la vida de las mujeres, esconde creencias o mandatos a cumplir, en desigualdad, silencio y abandono del amor propio. Una de ellas, muy determinante, es que sólo a través de lograr el amor con otro -modelo hetero normado-, logramos ser vistas y legitimadas en sociedad como adecuadas y pertenecientes. Revisemos algunos mitos para observar nuestras creencias.  

La media naranja, buscamos o elegimos a una pareja supuestamente predestinada y que es la mejor elección posible, porque nos completa, es decir estamos incompletas y otro nos completa.

La pareja o emparejamiento como mandato de estar con otro heterosexual y monogámico, como lo natural y universal, es decir sin opción de no estar en pareja, o tener más de una pareja, en especial las mujeres.

La Exclusividad, creencia que es imposible transitar en el amor o que este puede cambiar, especialmente sancionado para las mujeres.

La Omnipotencia del Amor, éste lo puede todo y los obstáculos deben ser superados a toda costa y costo; el desborde y olvido personal – la fusión, somos uno- por validar un “verdadero amor”.  

Los Celos, como un signo o requisito de amor, de posesividad y control que, ha llegado a ser un elemento muy presente y determinante en la violencia de género.  

La consciencia y crecimiento personal y colectivo es develar estos mitos y ponerlos en cuestión, para la salud mental del vínculo amoroso y por, sobre todo, romper la desigualdad vincular en el amor en desmedro de las mujeres y restituir la equiparidad de éstas en el amor. Que el vínculo de una “pareja” sea una opción “pareja” y libre, independiente, del sexo y condición que sea.  La crítica no es al amor, la crítica es al modelo.  

Paula Cifuentes

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