Empoderadas

¿Cómo entender a mi hijo adolescente?

Por Gisela Soto Zúñiga, Psicopedagoga – Coach Ontológico, Fundación Liderazgo Chile (Flich.org)

Pareciera ser que, en este contexto, cada día  es más difícil ser padres, sobre todo cuando se es madre/padre, esposa(o), ama de casa, profesional y, más aún, cuando los hijos son adolescentes

Establecer una buena comunicación con ellos resulta un verdadero desafío. A ratos, vivimos en mundos completamente distintos, en donde tratamos que él o ella nos entienda y, por otro lado, ellos buscan ser entendidos, escuchados y comprendidos.

Como adultos, nos cuesta entender que la forma en que nos educaron cuando niños no resulta ahora; que los castigos o los gritos, tienen un efecto de frustración, rabia, sólo en nosotros, sintiéndonos muchas veces incompetentes en nuestro rol como padres.

En este marco, una de las principales competencias que debiésemos desarrollar es la capacidad de escucha, entendiendo que, para escuchar, primero tengo que aprender a escucharme, reconocer desde qué emoción estoy tratando de comunicarme, dejando mis juicios y creencias para abrirme -de manera genuina- a la posibilidad de entenderlo (a), estando dispuesta a aprender a ser el padre o madre que mi hijo (a) necesita. Y, además, tomando conciencia que los patrones de conducta que traigo de mi proceso de crianza y que voy repitiendo, no son los que hoy se necesitan.

La pregunta que nos surge es: ¿Cómo saber qué tipo de padre o madre mi hijo(a) requiere?La respuesta, no quepa duda, podría estar en la educación emocional:

Siendo capaces de reconocer, aceptar y validar nuestras emociones. Descubriendo y haciéndome cargo de mis miedos. Entendiendo y cuestionándonos respecto a preguntas ¿Qué hago o dejo de hacer cuando aparece la frustración? ¿Cómo reacciono cuando tengo rabia? ¿Con quién me permito validar mi tristeza?

Querámoslo, o no, somos un modelo y referente para nuestros hijos y es muy probable que ellos imiten aquello que nosotros buscamos corregir. Es importante ayudar al adolescente a construir su identidad, su autonomía desde la validación de lo que siente y piensa, resaltando los valores y principios que fomentamos para que rijan su conducta.

En este periodo es muy importante que tenga claro los límites y consecuencias frente a las transgresiones, ya que eso les ayudará a reafirmar su sentido de pertenencia e identidad. Además, es fundamental trabajar en nuestra coherencia, para que ellos nos validen como modelos y referentes.

En definitiva, ser padre o madre es un largo proceso que se aprende y se adapta acorde al hijo. Mientras más dificultades tengamos, mayor será el trabajo que necesitaremos hacer con nosotros mismos y mayor será nuestro crecimiento como personas.  

Paloma Castillo

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