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El talento detrás de la cámara de Claudia Rojas: la chilena que cubrió la guerra entre Rusia y Ucrania

Detrás del lente, la pasión de Claudia Rojas por registrar la realidad le ha permitido narrar, a través de imágenes, aquello que muchos no alcanzan a ver. Lo curioso es que la cámara no solo ha retratado el mundo que la rodea, sino que también ha sido un hilo constante que transformó su propia historia.

Proveniente del campo, en una zona cercana a Ovalle, Claudia creció rodeada de cámaras: las de su padre, aficionado entusiasta, y las de su hermano mayor, camarógrafo de profesión. Con ellas jugaba junto a sus amigas, sin sospechar que ese primer acercamiento marcaría el rumbo de su vida. Más tarde, la llegada masiva de internet despertó en ella la curiosidad por la edición, y, en tercero medio, tomó la decisión de estudiar en el Duoc de Viña del Mar para ser realizadora audiovisual.

La trayectoria de Claudia Rojas no fue lineal. Tras formarse en el área y participar en proyectos de diversos canales, decidió alejarse para estudiar Prevención de Riesgos en busca de estabilidad. Pero el llamado de las cámaras fue más fuerte: en 2018 llegó a TVN, el canal con el que soñaba desde su infancia, y allí retomó su pasión con renovada convicción. Lo que nunca imaginó fue que ese camino la llevaría a convertirse en la primera mujer camarógrafa chilena en cubrir un conflicto bélico internacional: la guerra entre Rusia y Ucrania.

Desde el corazón de la guerra

En 2022, un giro inesperado la enfrentó a una de las mayores decisiones de su carrera. “Me llamó mi compañero de trabajo y me dice que se suspenden todas las pautas del día. Yo le pregunto qué pasó y me responde: ‘empezaron los bombardeos entre Rusia y Ucrania, así que vamos a estar cubriendo eso’. Cuando corté, pensé: si me preguntan si quiero ir o no, yo diría que sí, obvio. Era la posibilidad de ver con mis propios ojos lo que estaba pasando en un hecho mundial. Igual, al mismo tiempo, pensaba: no me van a preguntar, porque todos mis compañeros tienen mucha más experiencia que yo. Cuando llegué al canal, dijeron: ‘ya, llegó la elegida’. Y fue ahí cuando me preguntaron si iría”, recuerda.

La experiencia la llevó a viajar junto al periodista Iván Núñez, enfrentando de cerca los dilemas éticos y de seguridad que implican una cobertura de ese tipo. “Yo creo que es una experiencia única. Cuando yo edito una nota o reportaje, quiero que la gente sienta lo que yo sentí cuando grabé, y, respecto a la ética, uno sabe qué grabar y qué no. Hay que tener respeto por el sufrimiento ajeno. Siempre pienso: si yo estuviera ahí, ¿cómo me gustaría que me mostraran? Eso guía mi trabajo”, señaló.

Una mujer en un espacio de hombres

En Ucrania, durante la conmemoración del 8M, Claudia tomó conciencia de lo que significaba estar allí como mujer camarógrafa. “Me enteré recién en ese momento, por algunos medios, que era una de las primeras chilenas en cubrir un conflicto así. Entonces encuentro que es súper importante que podamos entrar en puestos que históricamente han sido ocupados por hombres. Hoy veo que hay muchas más camarógrafas de otros canales, entonces se ha abierto más, pero nos falta llegar a jefaturas”.

Respecto a si volvería a una cobertura de alto riesgo, Claudia duda: “Mira, yo siempre me lo pregunto y nunca sé la respuesta, porque creo que depende en qué etapa estés de tu vida”, sostiene. Lo cierto es que, tras esa experiencia que la marcó para siempre, su mirada profesional se ha concentrado en otras trincheras: los reportajes de investigación y los temas sociales. “Estoy trabajando harto en niñez y vulnerabilidad, y me interesa mucho seguir en esa línea. Quiero aportar con una sensibilidad de mujer, mostrar lo que pasa con las familias chilenas, hacer cosas que sirvan y visibilizar esas historias que muchas veces quedan ocultas”, complementó.

Reconocimiento y proyecciones

Este año marcó otro hito para la protagonista de esta historia. Fue galardonada con el premio en la categoría “Exceptional Women of Excellence. Referentes en Áreas no Tradicionales” del Women Economic Forum Chile, un reconocimiento que la posiciona como referente femenina en un espacio históricamente dominado por hombres.

“Me dieron este premio y siento que valió la pena todo lo que uno tiene que enfrentar en el mundo audiovisual como mujer: las veces que te ningunean, que te hacen dudar de lo que sabes, que te tratan como niña. Entonces, te sientes importante, te sientes orgullosa de que lo que estás haciendo y este puede ser el camino para muchas otras mujeres”, concluyó.

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