Empoderadas medio

Innovación liderada por mujeres ¿Qué pasa después de investigar?

Fotografía: Gentileza de Pía Lindemann

Escrito por: Pía Lindemann. Diseñadora Industrial de la Universidad del Bío-Bío, Magíster en Desarrollo Rural de la Universidad Austral de Chile y actualmente Directora General de Comunicación Estratégica de la Universidad del Bío-Bío.

Las mujeres no sólo estamos generando conocimiento también estamos creando soluciones, desarrollando innovación y transformando nuestros territorios. El desafío es que ese conocimiento encuentre redes, acompañamiento y oportunidades para ser protegido, transferido y convertido en impacto.

Durante buena parte de mi trayectoria he trabajado en un espacio que ha estado estrechamente relacionado con la capacidad de las personas de transformar su entorno, el diseño. En mi rol tanto de diseñadora industrial como académica he tenido la oportunidad de investigar, enseñar, desarrollar proyectos con comunidades y acompañar procesos en los que una idea inicial termina convirtiéndose en un producto, una metodología, un servicio o una nueva forma de hacer las cosas.

Con el tiempo he comprendido que innovar no significa solamente crear algo nuevo, también significa ser capaces de reconocer el conocimiento que ya existe, darle valor, protegerlo cuando corresponde y encontrar las condiciones para que pueda llegar a otras personas y generar impacto.

Y en este recorrido, creo que todavía tenemos una tarea importante respecto del trabajo que realizan las mujeres, muchas veces hay que incomodarse y atreverse a incomodar. Las mujeres investigamos, diseñamos, emprendemos, desarrollamos tecnologías, generamos conocimiento y participamos activamente en procesos de innovación. Sin embargo, muchas veces el desafío no está solamente en producir ese conocimiento, sino en lograr que sea reconocido, protegido, valorizado y transferido. Aparecen brechas que no siempre son evidentes y que tienen relación con la posibilidad de reconocer nuestro propio trabajo como un aporte que puede trascender el espacio académico.

Desde mi experiencia, esta última dimensión es especialmente importante, aquí he aprendido que una investigación no termina necesariamente cuando se publica un artículo, ni un proyecto de diseño cuando se desarrolla un prototipo. Existe un camino posterior, muchas veces complejo, que permite que ese conocimiento encuentre un espacio en la sociedad.

En la Universidad del Bío-Bío, la Oficina de Transferencia y Licenciamiento, OTL-UBB, cumple un papel fundamental en ese tránsito. Su trabajo permite acompañar procesos de protección de la propiedad intelectual, identificar resultados de investigación con potencial de innovación y apoyar su transferencia hacia el medio. Es decir, contribuye a que el conocimiento que se genera en la Universidad pueda encontrar nuevas formas de aplicación y de impacto,  Pero la transferencia también necesita conversación. Necesita que investigadoras, empresas, instituciones, emprendedoras y comunidades puedan encontrarse y reconocerse como actores capaces de construir soluciones conjuntamente. En ese sentido, iniciativas como Women Match, impulsada por la UBB para vincular académicas, investigadoras, emprendedoras y empresarias, muestran que generar redes también es una forma concreta de abrir oportunidades para la innovación liderada por mujeres.

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