Esta semana se conmemoró el Día de la Salud Mental, un hito clave para destacar la importancia de visibilizar los desafíos emocionales, promover el cuidado individual y fortalecer los espacios laborales como factores protectores frente a la depresión, la ansiedad y la sensación de aislamiento que afectan a millones de personas. ¿Pero cómo avanzar en ello?
Paz Pérez Faúndez, psicóloga y Subgerente de Salud Ocupacional y Calidad de Vida en Workmed, relevó esta fecha como una oportunidad para “revisar cómo las empresas y los ciudadanos nos hacemos cargo de la salud mental, también desde la mirada individual. Que salgamos del tapete y no tengamos miedo en decir que la salud mental es importante y es una de las principales causas de enfermedades en nuestro país, tanto de salud común como en la lógica laboral”, afirmó.
¿Qué dicen las estadísticas?
De acuerdo con cifras oficiales del estudio “Riesgo psicosocial laboral en Chile | Resultados de la Aplicación del Cuestionario CEAL SM/SUSESO 2024”, un 36% de todas las personas trabajadoras experimentaron algún tipo de violencia y acoso en los últimos 12 meses en esos contextos de trabajo.
Vulnerabilidad; carga de trabajo; y exigencias emocionales son las dimensiones más críticas de dicho estudio, en el que la primera dimensión de vulnerabilidad, por ejemplo, mide el temor a exigir los derechos como trabajadores. En cuanto a salud mental, un 71,8% de los centros de trabajos consultados, muestran un estado de riesgo no óptimo en la escala que mide este parámetro.
“No es que hoy tengamos más enfermedades de salud mental que antes. Lo que ocurre es que hoy ha dejado de ser un tabú y la gente no tiene miedo a decirlo o contarlo. Hoy en las reuniones sociales contamos que tenemos un psicólogo o un terapeuta, o cuál técnica nos favorece más para sobrellevarlo”, agrega la Subgerente de Salud Ocupacional y Calidad de Vida de Workmed.
La brecha de género también se evidencia en estas materias. Según el Informe de Enfermedades Profesionales 2024 de la SUSESO, el 52% de las denuncias por enfermedades profesionales en mutualidades corresponde a salud mental, afectando principalmente a mujeres (73%): “Las mujeres tendemos a tener tasas de depresión más alta que los hombres por las implicancias que eso tiene por las cargas en el hogar y otras variables. Eso también es preocupante y nos llama a mirar cómo nosotros hoy nos hacemos cargo y cómo las organizaciones gestionan esto con perspectiva de género”, indica Paz Pérez.
Poner a las personas en el centro: ¿cómo las organizaciones pueden ayudar?
En Chile cada vez más personas se sienten solas. Así lo muestra la edición del Termómetro de Salud Mental Achs-UC (2025), el que revela que un 19% de la población se siente aislada o excluida socialmente.
El grupo más afectado por esta soledad emocional está entre los 30 y 39 años: uno de cada cuatro (26,6 %) dice sentirse solo. Le siguen los jóvenes menores de 29 años (20,9 %), mientras que entre los mayores de 40, los niveles de aislamiento bajan a cifras entre el 14 % y el 16 %. El estudio sugiere que las exigencias y tensiones propias de la adultez podrían estar profundizando este malestar.
En este sentido, Paz Pérez sostiene que “hoy sí nos damos cuenta que cuando estás en la flor de la vida, de la adultez digamos, donde estás definiendo tu carrera, donde probablemente tienes más recursos económicos, queda esta sensación de sentirnos más solos. Lo que está asociado a cuadros de salud mental, como ansiedad y depresión, entre otros”.
“Además, este grupo etario entre 30 a 39 años, también son quienes tienen menos satisfacción laboral. Entonces, es un grupo al que debemos poner especial atención. Ahí hay un punto que se relaciona bastante con lo laboral”, agregó la profesional de Workmed. Además manifestó que las empresas tienen un rol importante en cuanto a implementar programas de apoyo psicológico, generar espacios de conversación y capacitar a líderes para detectar y acompañar a trabajadores que atraviesan dificultades, para así convertirse en un factor protector ante estas afecciones.
“La organización puede seguir creando instancias de ese tipo, como mesas de conversación. Varias de las empresas con las que trabajamos están con Workmed para apoyarse en nosotros y así poder entregarles un espacio que quede a libre elección de la trabajadora o el trabajador”, indicó.
Por último, explicó que un “compañerismo adecuado también es un sostén para este sentido de sentirse excluido o excluida que sienten las personas hoy en ese grupo etario” e invitó a las empresas a mirar a su población: “Miren a sus trabajadores y trabajadoras, y empiecen a levantar desde ahí qué es lo que a ellos les hace sentido. Las organizaciones deben poner a las personas en el centro”, concluyó.
