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Incendios forestales en la zona centro-sur: una emergencia que también impacta la salud sexual y reproductiva

Chile enfrenta una compleja emergencia a raíz de los incendios forestales que afectan a la zona centro-sur del país, particularmente en las regiones de Ñuble y Biobío y La Araucanía. Al cierre de esta nota, los siniestros han dejado al menos 20 personas fallecidas además de miles de damnificados que han perdido sus viviendas y el acceso a alimentos, agua potable y otros servicios básicos.

En este contexto, Desde APROFA, organización experta en salud sexual y reproductiva en Chile, con más de 60 años de trayectoria, advierten que este tipo de catástrofes afecta, entre otras aristas, directamente el ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos.

De acuerdo a la entidad, mujeres y personas con capacidad de menstruar, personas embarazadas, niñas, niños y personas mayores se encuentran entre los grupos más afectados. “No contar con servicios básicos interfiere directamente en la salud de las personas. La falta de insumos para la gestión menstrual, pañales para personas mayores y niños y niñas, jabón para la higiene personal, agua potable y otros elementos esenciales vulnera el ejercicio de los Derechos Sexuales y Reproductivos, así como de otros derechos fundamentales”, señalan desde APROFA.

Asimismo, desde la organización sin fines de lucro enfatizan que las catástrofes conllevan importantes secuelas físicas, emocionales y psicológicas. “El estrés provocado por estas situaciones puede alterar el funcionamiento del cuerpo, manteniéndolo en un estado constante de alerta. En personas que menstrúan, por ejemplo, esto puede afectar el ciclo menstrual y la percepción corporal, generando mayor malestar e incertidumbre en un contexto ya marcado por la vulnerabilidad”, agregaron.

Impacto multidimensional y orientaciones

Frente a estos escenarios, APROFA entregó recomendaciones clave para proteger el acceso a anticonceptivos, la gestión menstrual, el cuidado de embarazadas y lactantes, y la prevención de la violencia de género.

En caso de utilizar métodos anticonceptivos de uso diario, como las pastillas anticonceptivas, la recomendación es intentar mantener la rutina diaria. Si se pierden las pastillas o no es posible tomarlas con normalidad, se sugiere reiniciar su uso lo antes posible. Además, si se suspenden otros métodos hormonales, como la inyección, el anillo vaginal o el parche, se aconseja utilizar métodos de barrera, como el condón, en las relaciones sexuales durante este período de irregularidad. Una vez que la situación se normalice, es importante consultar con una matrona o ginecóloga para recibir orientación y retomar el método más adecuado.

La gestión menstrual es otro de los ámbitos que se ve seriamente afectado durante las catástrofes, especialmente cuando el acceso al agua potable es limitado. En ese contexto, desde la organización recomiendan priorizar el uso de toallas higiénicas o tampones, que no requieren grandes cantidades de agua para su manejo. Asimismo, señalan que las toallas húmedas pueden ser un apoyo importante para la higiene personal, idealmente aquellas con mayor contenido de agua por sobre otros componentes como perfumes o jabones.

¿Y qué ocurre con las personas embarazadas, en postparto o en período de lactancia? Ellas requieren especial cuidado durante una catástrofe Por eso, es fundamental mantener los controles de salud cuando sea posible y buscar atención médica ante cualquier síntoma de alerta. Siempre que se pueda, deben permanecer alejadas del humo, las cenizas y los espacios inseguros.

Finalmente, la organización advierte que las situaciones de catástrofe suelen ir acompañadas de un aumento en los riesgos de violencia basada en género. Frente a este escenario, hacen un llamado a reforzar las redes de apoyo comunitarias y a recurrir a los equipos de salud y servicios de atención disponibles en los territorios, con el fin de resguardar la integridad física y emocional de las personas afectadas.

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