En el contexto de los incendios forestales que afectan a distintas comunas de las regiones de la zona centro sur del país, no solo nos encontramos con un impacto profundamente emocional. Comunidades completas enfrentan altos niveles de estrés, miedo e incertidumbre, lo que hace indispensable abordar la emergencia desde una perspectiva integral que incluya la salud mental.
Desde el equipo de Empoderadas, recogimos el testimonio de Paola Aguayo, psicóloga y trabajadora social, especialista en psicología de la emergencia y psicooncología, quien entrega orientaciones clave sobre cómo acompañar y contener emocionalmente en situaciones de catástrofe, evitando intervenciones que puedan generar daño.
La especialista explica que, si bien el impulso de ayudar es legítimo y necesario, no toda ayuda es adecuada si no está bien canalizada. Los primeros auxilios psicológicos corresponden a una intervención emocional inmediata orientada a contener, orientar y disminuir el impacto psicológico de la crisis, y deben ser aplicados por personas debidamente capacitadas. Una intervención inadecuada, advierte, puede intensificar el malestar de quienes ya se encuentran en una situación de alta vulnerabilidad.
Para quienes no cuentan con formación específica en este ámbito, también existen formas de apoyo que resultan fundamentales: escuchar sin juzgar, evitar minimizar las emociones de otras personas, transmitir calma, ayudar a ordenar información, cuidar el lenguaje y ser responsables con los contenidos que se difunden en redes sociales. Estas acciones contribuyen a generar entornos de mayor seguridad emocional en medio de la emergencia.
Paola Aguayo subraya además la importancia de proteger especialmente a niños, niñas y adolescentes, a personas mayores y a personas que viven con enfermedades oncológicas u otras condiciones de salud complejas, quienes presentan una mayor vulnerabilidad frente al impacto emocional y físico de este tipo de situaciones.
Finalmente, la especialista enfatiza que ayudar también implica no exponerse innecesariamente, respetar las indicaciones de las autoridades, no saturar los espacios de emergencia y colaborar a través de redes organizadas, ya sea mediante donaciones responsables o apoyo comunitario cercano. En contextos de catástrofe, la ayuda que realmente suma es aquella que se ofrece con conciencia, respeto y cuidado.
Desde Empoderadas, enviamos un mensaje de contención y acompañamiento a todas las personas y comunidades afectadas, reafirmando que atravesar una crisis de esta magnitud es un proceso colectivo que requiere información responsable, empatía y coordinación.
