Fotografía: gentileza de Sharoni Rosenberg
Escrito por: Sharoni Rosenberg, autora y conferencista, CEO Mentes Expertas Chile
Deja de buscar tu propósito en una profesión o un cargo. Eso es demasiado pequeño. Después de haber investigado a más de 2.000 personas, te puedo decir que la joya de tu propósito es un verbo, uno que te mueve intrínsecamente, que te energiza cuando lo accionas y que pones al servicio de los demás lo mejor de ti. Yo le llamo «verbo motor».
Hablé con una mujer que juntó 100.000 seguidores en 6 meses contando historias reales en un mundo falso. Le pregunté su propósito. No dijo «ser influencer». Dijo: aliviar a las personas, hacerles sentir que no tienen que vivir una vida perfecta, sino una auténtica, para ser felices.
Después, un gerente de Recursos Humanos que ama gestionar el talento, lidiar con los sindicatos y las negociaciones. Su propósito no es ser gerente de recursos humanos. Es acompañar a las personas en el desarrollo de su potencial.
Y un gerente comercial, 20 años en la misma aseguradora. Vimos una lista de verbos. Al llegar al verbo «proteger» se le quebró la voz y se le cayó una lágrima. «Ahora entiendo todo», me dijo. «A mí me mueve proteger a las personas en los momentos más difíciles de su vida».
¿Qué se repite en las tres historias? Todas las declaraciones de propósito parten con un verbo.
Así que te invito a observar aquellos momentos en que entras en estado de Flow: te vuelves creativo, el tiempo pasa volando, lo seguirías haciendo aunque no te pagaran por eso y, sobre todo, te sientes energizado. Verás que en todos esos momentos se repite un patrón, y por ahí encontrarás tu verbo motor.
Este es uno de los temas centrales de mi libro «La historia que te cuentas» y también de mis charlas. Tengo el propósito claro de que todo el mundo encuentre su verbo motor.
