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"Tenemos derecho a evolucionar": La geóloga que convirtió su amor por Pokémon en un emprendimiento en Chillán

Fotografía: gentileza de Belén Oyarce

De una pregunta simple “¿Y por qué no?” surge Gigamax Store, un emprendimiento que nace de la mente de Belén: una joven geóloga chillaneja que se atrevió a ir por su propia ruta.

Escrito por: Empoderadas Medio

La historia de Belén Oyarce con Pokémon inició mucho antes de abrir su tienda. Su hijo y su marido, Cristian, juegan de manera competitiva, y él ya tenía una tienda de juegos de cartas en la que vendía esta franquicia, además de One Piece, Magic y Mitos y Leyendas.

En 2022, en un viaje al Mundial de Pokémon en Londres, encontró un lugar mágico al ingresar al Pokémon Center, un espacio de productos exclusivos del campeonato. “Para mí fue mágico, encontrabas mochilas, cuadernos, peluches, figuras, imanes, cubiertos… Era como entrar literalmente a ese mundo”, recuerda.

Mientras estaban en Londres recibió una llamada inesperada. El corredor del local donde funcionaba la tienda de Cristian les avisó que se había desocupado el local de al lado, “te lo comento por si tienen algún proyecto en mente”.

“Ahí todo explotó en mi cabeza”, cuenta Belén. “Pensé: ¿por qué no llevar esto a Chillán? ¿Por qué no hacer que muchos niños y niñas sientan lo mismo que yo sentí al entrar a ese Pokémon Center?”, añadió.

Con el apoyo de Cristian y Sebastián, se atrevió. Optó por arrendar el local y apenas un mes después estaba abriendo, “muchas veces los grandes proyectos comienzan de manera inesperada. La oportunidad aparece frente a nosotros y lo único que necesitamos es atrevernos a decir: ‘¿Y por qué no?’”.

Entre minerales y mazos de batalla

Al principio trabajaba por turnos, donde tenía seis días libres los que dedicaba casi por completo a la tienda. Hoy trabaja de lunes a viernes, por lo que la dinámica cambió. Su marido. atiende principalmente de forma presencial, mientras ella aprovecha cada espacio libre para revisar el inventario, hacer pedidos a distribuidores, responder consultas y pensar en nuevas ideas.

La geología y las cartas coleccionables parecen mundos opuestos, pero para ella tienen un punto de encuentro ambos requieren pasión, curiosidad y muchas ganas de aprender. “Nuestra vida es bastante rápida y muchas veces agotadora, pero hemos aprendido a funcionar como equipo. Eso me permite seguir desarrollándome como profesional y como emprendedora, mientras criamos a nuestros hijos”, señaló Belén.

Para ella, esa también es una lección del emprendimiento femenino: “No tenemos que hacerlo todo solas. Podemos construir nuestros sueños con apoyo, pedir ayuda y permitirnos ser muchas cosas al mismo tiempo”.

Eevee: el derecho a evolucionar

Su Pokémon favorito es Lapras, inspirado en un dinosaurio marino, pero fue Eevee el que eligió para representar a su tienda y que, con el tiempo, también terminó identificando con su propia historia como emprendedora.

“Eevee tiene ocho evoluciones distintas, y ahí está la magia. Una puede evolucionar muchas veces a lo largo de su vida. Un día soy geóloga, otro día soy emprendedora. También soy mamá, esposa, amiga, hija, compañera. Y ninguna versión invalida a la otra”.

Desde esa idea, cree que muchas mujeres sienten que deben elegir una sola forma de ser: “Buenas profesionales, buenas madres, buenas esposas, buenas emprendedoras… como si no pudiéramos querer más de una cosa. Yo creo que sí podemos evolucionar, cambiar de camino, volver al origen o tener varias versiones al mismo tiempo. Y todas están bien”, planteó.

Un consejo para quienes tienen una pasión escondida

A las mujeres que no se atreven a convertir su pasión en un negocio, les habla con total  honestidad. “Emprender es un camino difícil, agotador y muchas veces implica sacrificar tiempo, energía e incluso algunas de nuestras otras ‘evoluciones’. Pero cuando logras convertir algo que amas en un proyecto que también puede sostener a tu familia, la satisfacción es enorme”.

Para ella, empoderarse no significa hacerlo todo sola. “Ha significado tener la valentía de decir ‘yo también quiero intentarlo’, y la fortuna de contar con un compañero que cree en mí. En Cristian encontré no solo a mi esposo, sino a mi partner de aventuras, de emprendimiento y de familia”.

Y cierra con la enseñanza que le deja su Pokémon: “No estamos hechas para quedarnos en una sola forma. Tenemos derecho a evolucionar tantas veces como queramos”.

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