La profesora Paulina Puga creó una plataforma que promete reducir en un 70% la carga administrativa de la elaboración de los PAEC (Plan de Acompañamiento Emocional y Conductual). El proyecto ya cuenta con su registro de marca, maqueta completa y se prepara para su primera prueba en colegios. Ahora busca aliados para crecer.
“Un diagnóstico tardío te obliga a analizarte mucho y a darte cuenta de que muchas veces no eras tú la que fallaba. No eras tú la que tenía el problema”. Así explica Paulina Puga, profesora de educación básica, el origen personal de TecnoPAEC, una plataforma que usa inteligencia artificial para apoyar la elaboración de los Planes de Acompañamiento Emocional y Conductual (PAEC) en colegios, jardines infantiles, institutos y universidades reconocidos por el Ministerio de Educación.
La Ley 21.545, conocida como Ley TEA, obliga a los establecimientos a elaborar un PAEC para los estudiantes que lo requieren. Pero, como advierte Puga, no existe un formato estandarizado, y no todos los colegios cuentan con profesionales formados para hacerlo. “Eso siempre va a generar brechas”, afirma.
A ello se suma la falta de tiempo, según los cálculos de Puga, un docente puede llegar a destinar entre 6 a 12 horas a la semana solo a tareas administrativas. TecnoPAEC busca reducir esa carga en alrededor de un 70%, el profesional completa una ficha y la plataforma organiza la información, estructura el plan y propone estrategias concretas según las necesidades del estudiante.
A ello se suma la falta de tiempo, según los cálculos de Puga, un docente puede llegar a destinar entre 6 a 12 horas a la semana solo a tareas administrativas. TecnoPAEC busca reducir esa carga en alrededor de un 70%, el profesional completa una ficha y la plataforma organiza la información, estructura el plan y propone estrategias concretas según las necesidades del estudiante.
Acompañar, no reemplazar
En la plataforma el rol de la inteligencia artificial es recomendar no decidir, “en ningún minuto queremos reemplazar al especialista. Lo que queremos es acompañar”, subraya Puga. Ante una desregulación, por ejemplo, el sistema puede sugerir llevar al niño a una sala de calma o proponer una actividad con legos, pero la decisión final siempre se basa en el criterio del profesional que conoce al estudiante.
Ese acompañamiento es clave para docentes que, como ella, no fueron formados para trabajar con estudiantes neurodivergentes. “A mí jamás me prepararon para eso. Y la inclusión no es poner a los niños con autismo, dislexia o discalculia en una sala. La inclusión es que de verdad puedan aprender y desarrollar sus capacidades de acuerdo con sus necesidades”.
La plataforma está pensada para los distintos actores de los establecimientos directores, docentes y equipos PIE, apoyo con estrategias para las familias y para estudiantes.
Privacidad y respaldo legal
TecnoPAEC se elaboró junto a un equipo jurídico considerando aspectos de la normativa vigente, privacidad y supervisión profesional. Se basa en la Ley 21.545 y en las orientaciones del Mineduc, y minimiza los datos utilizados, solo el director, el equipo PIE y el profesor jefe tienen acceso a la información. Si un estudiante se cambia de colegio, puede llevar una ficha impresa para no empezar de cero.
Detrás del proyecto hay un equipo heterogéneo compuesto por la fundadora, dos jóvenes ingenieros informáticos y dos abogados con un lema clave escalar la tecnología sin deshumanizar la inclusión.
Hoy TecnoPAEC tiene su marca registrada, está en proceso de licenciamiento y cuenta con una maqueta completa. El próximo paso, en el plazo de un mes, es una prueba gratuita en uno o dos colegios, con los que ya están conversando. “Uno no puede hacer algo de manera idílica, tiene que tener los pies en la tierra”.
Las metas son ambiciosas: llegar a la Región Metropolitana en un año, cubrir buena parte de Chile en tres (“porque Santiago no es Chile”) y, en cinco, llegar a países como Perú, Bolivia y Argentina. Su prioridad son las escuelas rurales y vulnerables, donde llegan menos profesionales. “Trabajé en una escuela rural y me di cuenta de lo mucho que se necesita, y de lo lindo que es trabajar ahí”.
Buscan aliados
Hasta ahora el proyecto se ha autofinanciado. El equipo postula a concursos, participa en instancias de networking y está formalizado como empresa. Por eso hace un llamado abierto: “Invitamos a quien quiera ayudarnos a cumplir este sueño. Mientras más recursos tengamos, más rápido vamos a lograr ayudar. Recibimos con gusto apoyo económico, consejos e ideas”.
Quienes quieran conocer el proyecto pueden visitar tecnopaec.cl y seguirlo en Instagram, TikTok y Facebook, donde también comparte consejos breves, como qué hacer ante una desregulación. “Lo que más me importa como docente es educar”, concluye Puga.
