Llegar a casa después de una extensa jornada laboral y prepararse para descansar parece algo sencillo, sin embargo, para una parte significativa de la población, este proceso no es tan fácil como parece. ¿Cómo impacta esta realidad en particular a las mujeres? ¿Qué estrategias pueden implementarse en el día a día, especialmente ante el cambio de hora programado para este 6 de abril?
CORPA Market Intelligence llevó a cabo un estudio que analiza cómo duermen hombres y mujeres entre 18 y 70 años de todo Chile en el periodo 2020-2023. De acuerdo con las cifras, el 41% de las personas señala que duerme muy mal y que despiertan con la sensación de no haber descansado.
“El sueño es sumamente relevante porque dependemos de ello para funcionar bien en el día. En el fondo, lo que requerimos es que se realicen una serie de procesos biológicos en el cerebro durante el descanso nocturno, que se reconecten ciertos grupos de neuronas, se liberen algunos neurotransmisores y algunas hormonas que hacen que nuestro funcionamiento en el día sea mejor” explicó la neuróloga, Dra. Evelyn Benavides.
A lo anterior, la también presidenta de la Sociedad Chilena de Medicina del Sueño (SOCHIMES) agregó que dentro de los beneficios, un buen descanso por las noches disminuye los riesgos de algunas enfermedades como diabetes, hipertensión, accidentes cerebrovasculares y algunos tipos de cáncer, como por ejemplo el cáncer de mama.
¿Cómo afecta a las mujeres?
Tener una buena calidad del sueño puede ser todo un desafío para las mujeres que deben enfrentar responsabilidades académicas, laborales y las tareas de crianza y cuidado no remuneradas. Esta realidad implica que deben lidiar con una carga adicional en su día a día, lo que puede afectar significativamente su capacidad para descansar adecuadamente durante la noche.
De acuerdo con el estudio “Termómetro de la Salud Mental en Chile ACHS-UC», el 25% de las entrevistadas tenía problemas de salud mental. Del mismo modo, en indicadores como percepción de soledad e insomnio, los índices en mujeres alcanzaron un 26% y 18,6% respectivamente.
“Hay múltiples factores que inciden en la calidad del sueño de las mujeres, como aspectos físicos, enfermedades, desequilibrios hormonales, así como niveles elevados de estrés y responsabilidades como la doble presencia. Existen además varios factores, que pueden ser ambientales, económicos, además de problemas de salud mental como ansiedad y depresión”, planteó Johana Cabrera, doctora en Psicología, docente e investigadora de la Escuela de Psicología de la Universidad de Santiago de Chile (USACH).
En esa misma línea, la Dra. Evelyn Benavides señala que el insomnio es cuatro a cinco veces más frecuente en mujeres que en hombres, acentuándose en la perimenopausia. “Lo otro que empieza a aumentar también cerca de la Menopausia es la apnea del sueño (…) también las mujeres tenemos más riesgo de tener una enfermedad que se llama síndrome de pierna inquieta que es una sensación extraña donde te arden, te pican y te molestan las piernas durante la noche”, sostuvo la profesional.
¿Cuándo poner atención?
Johana Cabrera señala que una mala calidad del sueño, puede incrementar la posibilidad de padecer algún trastorno o problema de salud mental, además de problemas de concentración, memoria e incluso puede afectar la toma de decisiones. “Va a impactar el estado de ánimo, estarán más irritables y con cambios de humor más radicales, lo que trae problemas a la hora de interactuar con otras personas u objetos”, sostuvo.
“Hay situaciones que nos hacen dormir mal y eso puede durar entre tres a cuatro días, pero si la sensación de mala calidad del sueño dura más de un mes, o más de tres veces por semana, ahí hay que consultar tempranamente y no después de años. También es importante evitar la automedicación para dormir, porque puede empeorar lo que queremos tratar o pueden existir efectos secundarios”, expresó Evelyn Benavides.
Más allá del cambio de hora
El sábado 6 de abril comenzará el horario de invierno en la mayoría del territorio nacional de Chile. Durante este cambio, los relojes deberán retroceder una hora, lo que implica que la noche será una hora más larga.
Frente a este contexto, la docente e investigadora de la Escuela de Psicología de la Universidad de Santiago de Chile, sostiene que las personas pueden sentirse más desadaptadas en su rutina normal. “Se recomienda tratar de mantener hábitos del sueño, acostarse y levantarse en el mismo horario todos los días, evitar estimulantes, comidas pesadas y dispositivos tecnológicos que pueden suponer una sobrecarga para nuestros sentidos. Se sugiere comer saludable, hacer ejercicio, tomar descansos apropiados, asociados con lo social y lo emocional para potenciar el autocuidado», expresó Johana Cabrera.
La presidenta de la Sociedad Chilena de Medicina del Sueño señaló que aunque el cambio al horario de invierno puede ser menos problemático que el de verano, se aconseja que los niños, adultos mayores y aquellos con dificultades para dormir comiencen a ajustar sus horarios unos días antes. Sugiere acostarse 15 minutos antes y levantarse 15 minutos antes cada día, para que cuando llegue el cambio de horario, este ya esté establecido en el cerebro.
Más allá del evento de este 6 de abril, Evelyn Benavides destaca la importancia de llevar a cabo nuestras actividades principalmente durante el día. Recomienda evitar el consumo de café o bebidas energizantes después de las 17 horas, hacer al menos 30 minutos de actividad física diaria, preferiblemente por la mañana, evitar siestas prolongadas y abstenerse de consumir alcohol antes de dormir. Estos simples pero efectivos consejos pueden contribuir significativamente a mejorar la calidad del sueño y, en consecuencia, su bienestar general.
