Ingresar a la industria tecnológica se ha transformado en un sueño hecho realidad para cerca de 2 mil mujeres de Latinoamérica gracias a “Laboratoria”, una institución que busca crear experiencias de aprendizaje para mujeres con un gran potencial que no han tenido la posibilidad de acceder a la educación superior, generando así oportunidades que les permitan en lo sucesivo aumentar sus ingresos y construir un mejor futuro para ellas y sus familias.
“La idea como tal nació el 2014 con mis socios en Perú que en ese entonces tenían una agencia digital. En ese contexto surgieron varias experiencias donde se dieron cuenta que sólo llegaban hombres a esos puestos. Eso empezó a llamar mucho la atención y finalmente vieron que la mayoría de los programadores contratados no necesariamente habían estudiado en la universidad o de manera formal, sino que lo habían aprendido a través de tutoriales, videos, cursos más cortos, lo cual nos dio a entender que había una gran oportunidad” relata Marisol Alarcón, quien hoy es directora ejecutiva de Laboratoria Chile.
El comienzo de todo
Analizando este conjunto de situaciones y motivados por impulsar la participación femenina en el rubro, se tomó la decisión de hacer un piloto en Lima para formar en esa área y por un periodo de cinco meses a un grupo de mujeres que no tuvieron acceso a una gran educación, pero si tenían un gran potencial. Tras el éxito del proyecto, Marisol decidió replicar el modelo en Chile y otras personas también quisieron hacer lo propio en sus respectivos países, formando una gran comunidad llamada Laboratoria que hoy ya está presente en lugares como Perú, México, Brasil y Colombia
“Hemos visto distintas realidades. Primero a través de mujeres que no pudieron ingresar a la educación superior e inmediatamente después del colegio empezaron a trabajar (la mayoría de manera informal), pero también hay muchas que sí accedieron a la educación superior, pero sus universidades no eran tan prestigiosas y eso al final del día no conllevó buenas oportunidades de trabajo. Muchas de ellas apostaron por el sistema de educación tradicional, pero éste no les devolvió la supuesta promesa de desarrollo ni de crecimiento” analizó Marisol Alarcón.
¿Pero cómo actúa en la práctica Laboratoria?
A través de un bootcamp, es decir un programa de aprendizaje intensivo y práctico, el modelo se enfoca que las estudiantes (mayores de 18 años) desarrollen en corto tiempo (seis meses) habilidades técnicas y socioemocionales para desenvolverse eficazmente en un ambiente laboral, adquiriendo conocimientos para participar de proyectos, iniciar carrera como desarrolladoras web y diseñadoras de experiencia de usuario. Una de las ventajas es que, al término del programa, las participantes quedan conectadas con oportunidades laborales en empresas y organizaciones para ser contratadas. A la fecha el 78% de las mujeres egresadas ha encontrado trabajo en equipos de tecnología.
Consultada por los cambios en la modalidad de aprendizaje tras el inicio de la pandemia, la directora ejecutiva comentó que la determinación de desarrollar las clases bajo sistema remoto fue una decisión de rápida acción para no frenar las actividades, lo que por un lado permitió entregar una experiencia igual o mejor ya que subieron las contrataciones y por otro, el proyecto pudo llegar también a mujeres de distintas ciudades de Chile y generar grupos mixtos de trabajo donde interactuaron alumnas de diferentes países.
En esa línea y frente a la realidad de la industria tecnológica en Latinoamérica, Marisol Alarcón señala que aún falta mucho para llegar a una paridad de género ese contexto, probablemente porque también hay una brecha en educación más fuerte para las mujeres, aunque reconoce que Laboratoria ha sido una experiencia de vida increíble donde ha podido no solo ayudar a otras mujeres, sino que también ha podido cumplir sus propios sueños.
“El mío siempre ha sido igualar la cancha y que las oportunidades estén ahí para todos y todas. Esto me demostró que uno lo puede hacer, que uno puede aprender las cosas que no sabe y que no porque no supe de tecnología hasta los treinta años, no podía aprender. También ha sido una experiencia maravillosa de vivirla con mis socios y un consejo que siempre doy a las personas que están emprendiendo, es que traten de no hacerlo solos, hay mucha duda, mucha incertidumbre, pero ha sido un proceso de aprendizaje colaborativo” agrega Alarcón, quien antes de formar Laboratoria trabajó en distintas iniciativas de impacto social.
Lo que viene
Para lo que queda de este año, Laboratoria seguirá potenciando la ruta de ofrecer más oportunidades, no solo para las que son aceptadas en el programa, sino que también para aquellas que no ingresan. Se estima que en Latinoamérica alrededor de siete mil mujeres postulan, pero solo queda el 10%. Por lo mismo uno de los objetivos es diseñar para ellas una experiencia de aprendizaje que las acerque a la empleabilidad. Otro de los proyectos que buscarán potenciar es la línea “Educación para el trabajo” que apunta a transformar a los equipos de organizaciones para adaptarse a la era digital. Las personas o empresas interesadas en conocer el proceso de postulación, deben visitar la página www.laboratoria.la donde encontrarán todos los detalles según sus necesidades.